¿Cómo puedes pescar una enfermedad sexual en un baño público? Lee…

enfermedades en baños

“Hogar, dulce hogar” es una frase trillada pero verdadera, y aplica para casi todo. Disfrutamos de salir y de la actividad social, pero al final dormimos, comemos, nos relacionamos y nos sentimos más cómodos en casa. Sin embargo, en ninguna actividad nos sentimos más cómodos en casa que yendo al baño; entramos a los baños públicos con desconfianza, temor y, a veces, franca repulsión que suele justificarse por la mala higiene que prevalece en muchos de ellos. Incluso en los baños públicos aseados sentimos algo de temor de pescar enfermedades intestinales o sexuales.

baños públicosLas reacciones a estos temores llegan a extremos. Sabemos que en algunos baños existen cubiertas desechables para evitar adquirir enfermedades imaginarias de los usuarios anteriores al sentarse sobre las tapas de los excusados. Hay quienes higienizan las superficies con alcohol o jabones antes de sentarse o tienen comportamientos estereotipados como cubrirse las manos con papel para tocar accesorios en el baño. En consulta, los pacientes suelen achacar enfermedades al uso de baños públicos, particularmente si se trata de las venéreas (sexuales).

Los temores tienen justificación para algunas enfermedades, particularmente las que causan gastroenteritis y hasta problemas respiratorios. Los norovirus, por ejemplo, son virus intestinales que causan infecciones que adquirimos con inóculos bajos (unos cuantos virus) que podemos recibir de las superficies de los baños. Las infecciones intestinales por clostridium difficile se adquieren por esporas resistentes que suelen permanecer viables en las superficies hasta por meses. Incluso algunos virus respiratorios, como los de la influenza, pueden sobrevivir por horas en las superficies inertes. Por lo anterior, es muy importante lavar las manos siempre después de usar los baños públicos.

Respecto de las infecciones venéreas, por el contrario, los temores son mayormente infundados. Por ejemplo, las infecciones por VIH/Sida, hepatitis B, herpes, gonococo, chlamydia, sífilis y trichomonas, requieren un contacto íntimo entre las personas pues se transmiten de mucosa a mucosa, o de piel a piel. El riesgo de una transmisión del ambiente a la persona es tan bajo que puede despreciarse para todos los fines prácticos. Respecto de algunos virus de papiloma, es verdad que se pueden adquirir por relaciones sociales no sexuales, quizá incluso desde las superficies ambientales hacia las personas, pero eso ocurre también fuera de los baños.

Entonces, ¿cómo puedes pescar una enfermedad sexual en un baño público? La respuesta más apropiada sería: ¡teniendo actividad sexual en un baño público!

Alejandro E. Macías

Médico Cirujano – Investigador Nacional Nivel 3, México

@DoctorMacias

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