¿Alguna vez te has preguntado si la Tierra podría tener anillos?

Tierra con anillos

Si Saturno y todos los gigantes gaseosos tienen anillos, ¿por qué nuestro planeta y el resto son una excepción? Tiene su explicación. Pero, ¿cómo sería la vida si hubiese anillos?

En la imagen anterior tenemos una recreación artística de cómo se podría ver nuestro planeta, desde la Luna, si tuviese anillos similares a los de Saturno. Lo cierto es que no hay nada que impida que los planetas interiores puedan tener anillos. Al menos no ocasionalmente.

Es posible que Mercurio, Venus, la Tierra y Marte hayan tenido anillos en algún momento del pasado. Del mismo modo, no hay nada que impida que los puedan volver a tener en el futuro. Hay una hipótesis que plantea que los anillos son jóvenes.

Júpiter visto desde GalileoEn la segunda imagen se aprecia Júpiter observado por la sonda Galileo, con sus anillos visibles. Es posible que los anillos de los planetas gigantes aparezcan y desaparezcan con el tiempo. Aunque no es algo que esté confirmado. Los anillos de Saturno podrían tener miles de millones de años.

Durante algún tiempo se pensaba que el problema era, simplemente, que los planetas terrestres no son suficientemente grandes para retener un sistema de anillos. Esa idea perdió validez al descubrir un pequeño asteroide, Cariclo, que tiene un sistema de dos anillos.

Asteroide Cariclo
Asteroide Cariclo

Cariclo es un asteroide de unos 232 kilómetros de diámetro, que orbita entre Saturno y Urano. Tarda casi 63 años en dar una vuelta alrededor del Sol. En el año 2014 se descubrió que tiene dos anillos y, de hecho, son los más pequeños que se han observado en el Sistema Solar.

Puede que en el futuro nuestro planeta tenga un sistema de anillos; aunque para eso haría falta que un asteroide, o cometa, se acercase con la velocidad y orientación apropiadas (cosa que parece poco probable) para que la gravedad lo desintegrase.

Uno de los satélites de Marte

En algunos casos sí que sucederá de forma natural. Por ejemplo, Fobos, uno de los satélites de Marte, chocará con el planeta en las próximas decenas de millones de años. Hay dos posibilidades. Una es esa, que choque contra el planeta. La otra es que se desintegre.

Uno de los grandes inconvenientes para que los planetas interiores tengan anillos es la proximidad al Sol. A diferencia de Saturno, las partículas de hielo de un anillo alrededor de la Tierra se evaporarían, destruyendo la mayor parte del material que lo forma.

Además, cualquier material que sobreviviese sería arrancado por la radiación ultravioleta de nuestra estrella. Así que, en el mejor de los casos, sería temporal. De hecho, se ha planteado que la Tierra pudo tener un sistema de anillos en dos momentos diferentes del pasado. Uno fue hace 65 millones de años, tras la extinción de los dinosaurios. El otro momento fue en la infancia del Sistema Solar, con la formación de la Luna.

Anillos de Cariclo
Otro concepto artístico de los anillos de Cariclo.

Vayamos a la pregunta obvia… ¿cómo sería la vida en la Tierra si hubiese un sistema de anillos?

Los anillos serían visibles tanto de día como de noche, en casi todo momento. Veríamos incluso la sombra de nuestro planeta en los propios anillos, exactamente del mismo modo que sucede con Saturno, como hemos podido ver en muchas de las fotos que nos dejó la sonda Cassini.

La cantidad de luz reflejada por los anillos, tras el atardecer, sería problemática para las especies nocturnas

No todo serían buenas noticias. Muchas de las especies nocturnas tienen una vista que ha evolucionado para adaptarse a la oscuridad. Esa luz extra les afectaría notablemente. Es algo que ya sucede con la contaminación lumínica. Los escarabajos peloteros, por ejemplo, utilizan las estrellas para orientarse. La gaviota de las Galápagos varía su comportamiento según el ciclo lunar. Así que, probablemente, les afectaría.

No solo tendrían problemas algunas especies. Los anillos, dependiendo de su grosor, proyectarían sombra de manera permanente, durante el día, en ciertas regiones del planeta. La región exacta variaría en función del momento del año. Podría provocar algunos cambios en el clima.

Anillos de Saturno
Sombra en los anillos de Saturno.

Según su grosor y composición los anillos podrían provocar que el invierno fuese algo más frío y el verano algo más cálido (no todos los anillos son brillantes como los de Saturno, que están hechos principalmente de hielo, y reflejan mucha de la luz que reciben).

Además, nuestros satélites geosíncronos podrían verse afectados (los anillos estarían situados sobre el ecuador) y explorar el espacio podría ser complicado. No podríamos lanzar naves desde el ecuador porque a esas velocidades, un impacto con un fragmento del anillo sería fatal. Cualquier impacto podría destrozar la nave. De hecho, los micrometeoritos son una preocupación muy real para la Estación Espacial Internacional.

En definitiva, que si la Tierra tuviese anillos, probablemente la vida habría evolucionado de una manera parecida, pero no lo sabemos. Y, por otro lado, teniendo en cuenta todos los problemas que nos plantearían… pues quién sabe, a lo mejor es preferible observarlos tranquilamente desde la distancia, que a Saturno le quedan muy bien, y hace que sea un planeta con un aspecto muy majestuoso. ¿No les parece?

Fuente: Alex Riveiro.

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